
La Comunidad Hispano Palestina Jerusalén expresamos nuestro repudio al acto de plantación de 40 olivos donados por la Embajada de Israel y celebrado por el Ayuntamiento de Madrid, un ejercicio de lavado de cara y normalización de un Estado que no representa la paz, sino el genocidio, la ocupación, la colonización y la destrucción.
Israel no es un Estado de paz: es un Estado genocida con procesos abiertos ante la Corte Penal Internacional y el Tribunal Internacional de La Haya por sus crímenes, presuntos crímenes de genocidio. Es una entidad colonizadora que siembra guerra y destrucción en todo Oriente Próximo y que ha agredido a la práctica totalidad de los países de su entorno en los últimos años.
Desde la Comunidad Hispano-Palestina Jerusalén queremos mostrar nuestro claro mensaje de repudio a esta nueva agresión a la comunidad palestina y árabe, así como a todos los ciudadanos de conciencia de la Comunidad de Madrid. El pueblo madrileño ha expresado su solidaridad con Palestina de manera continuada, no solo desde el comienzo del genocidio, sino desde hace décadas.
Este nuevo gesto de colaboracionismo es una clara muestra del alineamiento político del PP con el sionismo y un anticipo de lo que pretende hacer en las elecciones del 29N. Mientras Vox se presenta como un partido abiertamente genocida y amigo preferente de Netanyahu, el PP intenta aparecer con un tono más moderado, pero este tipo de colaboraciones demuestran que está absolutamente imbricado tanto en el lobby sionista como en las relaciones con la Embajada de Israel.
La Embajada de Israel se ha quedado en servicios mínimos tras el desencuentro diplomático con el Gobierno de España, y esta es la respuesta que da el Ayuntamiento de Madrid a la continua agresión diplomática israelí contra los gobernantes españoles electos democráticamente que han denunciado el genocidio.
No aceptamos que un símbolo como el olivo, el árbol nacional palestino, que representa arraigo, memoria, continuidad histórica y resistencia, sea utilizado para encubrir la complicidad institucional con Israel. En palabras de Selim Mohor, presidente de la Comunidad Palestina de Madrid, «es obsceno que Israel, que tala olivos milenarios diariamente en Palestina, venga ahora a Madrid a intentar lavar su imagen plantando precisamente olivos. Nadie cree que Israel sea un país de paz, es un país de genocidas, y eso convierte a Martínez Almeida en colaboracionista».
Expertos de la ONU informaron que durante la cosecha de 2025 fueron vandalizados más de 6.000 árboles y plantones palestinos, mientras que entre 2023 y septiembre de 2026 habrían resultado dañados aproximadamente 286.000 olivos en Cisjordania. Además, miles de agricultores palestinos siguen enfrentándose a restricciones que les impiden acceder libremente a sus propias tierras durante la temporada de cosecha.
La Comunidad Palestina de Madrid es una asociación legalmente constituida en 1988, y sigue manteniendo las mismas reivindicaciones desde hace décadas: la ruptura de relaciones con Israel y el cierre de la embajada de Israel en España, el aislamiento internacional en cuestiones diplomáticas, políticas, comerciales culturales, deportivas y académicas y la suspensión del Acuerdo de Asociación Preferente UE-Israel, que todavía sigue intacto tras más de tres años de genocidio y agresión.