Dr. Taysir Abdullah desde Gaza escribió: Quien recorre las tiendas de los desplazados, escucha relatos estremecedores, llenos de melancolía y llanto. Me contó que uno había dejado a su familia entera bajo los escombros, siendo él milagrosamente, el único superviviente. Me enseñó sus profundas heridas en el abdomen y me contó que vive asediado en su tienda (de refugiados)abordado por pesadillas y ataques de ansiedad.
Otra mujer me contó que arrestaron a su esposo mientras huían desde el norte, y ahora desconocen su paradero. No sabe si está vivo o muerto. Luego señaló a un niño de apenas 8 años y dijo: Todos los días mando a mi hijo a » la glorieta del Awdah » en busca de algo de comida, a veces regresa con algo pero otras veces con nada, y tanto sus hermanos como yo nos quedamos hambrientos.
Una niña me contó que llevaba dos días sin comer, cuando pasó un vendedor de Muhallebi, me pidió que por favor le comprara unas. La pregunté desde dónde se desplazaron, me dijo: Nos desplazamos de la » calle 30″ después de que mi padre y mi hermano fuesen asesinados en el bombardeo a nuestra casa. Mi madre y yo muy a nuestro pesar huimos.
Las historias de los enfermos, especialmente de aquellos con enfermedades crónicas, son desgarradoras. Uno no sería capaz de escuchar sus historias sin sentir una gran pena por la falta de medicamentos y tratamientos médicos, como aquellos que buscan desesperadamente atención médica y tratamientos fuera de Gaza. La mayoría de los desplazados pasan frío y hambre, comen una única comida al día, no tienen colchones para dormir, y además se quejan de la subida de precios y de la injusta distribución de la ayuda humanitaria. Todos sufren por sus hijos porque duermen en suelo helado y están hambrientos..en definitiva la llegada de la noche para ellos es una auténtica escena de terror.
Hay miles de historias llenas de pérdidas, destrucción, hambre, desplazamiento y temor por el futuro. Las historias en las tiendas (de refugiados)no son historias individuales, sino que es un estado social de sufrimiento y tragedia que no se puede aliviar con ayuda humanitaria, a pesar de su importancia actualmente. Son historias desgarradoras, imposibles de escuchar ya que es inevitable no sentir dolor y pena por aquellos que están atrapados y han perdido la esperanza de seguir adelante, después de que la estructura de sus familias haya cambiado, y haber perdido su sostén y su esperanza. Están paralizados, son incapaces de mirar hacia el futuro porque el futuro resulta aterrador. Algunos afirman que los muertos bajo los escombros son más afortunados, porque han descansado del sufrimiento, mientras que otros sueñan con regresar sus hogares destruidos, que no son pocos.
Los desplazados que han sido amenazados por los bombardeos y por la muerte, alcanzan ya el 90% de la población de Gaza, eso significa casi todo el territorio.
Los palestinos son las víctimas de una catástrofe y de un genocidio. La mayoría de ellos necesitará tratamiento físico, y otros psicológico y apoyo. Pero ahora todos requieren ayuda financiera para superar esta difícil etapa ya que al no encontrar ni eso, están muriendo lentamente en sus tiendas. Algunos están muriendo ya por el sufrimiento, el dolor y la angustia que viven, sin que nadie les preste atención ni escuchen sus voces.